Dentro del mundo de la tecnología láser hay una pregunta que aparece constantemente en la industria:
¿Qué es mejor, un láser pulsado o un láser continuo (CW)?
La respuesta, aunque pueda parecer poco espectacular, es la correcta desde el punto de vista técnico: no existe una única opción mejor.
La elección depende del tipo de proceso, del material que se quiere tratar y del efecto físico que se quiera generar en la superficie.
En este artículo nos centraremos especialmente en aplicaciones de limpieza láser, donde ambas tecnologías se utilizan para la eliminación de óxidos, pinturas o contaminantes superficiales.
Entender cómo funciona cada sistema es la clave para elegir la tecnología de limpieza láser más adecuada para cada aplicación.
















