EPIs recomendados para trabajar con una soldadora láser
Gafas de protección láser: el EPI más importante
Las gafas de protección constituyen el elemento de seguridad más importante durante cualquier proceso de soldadura láser.
No todas las gafas sirven para cualquier equipo.
Deben seleccionarse teniendo en cuenta aspectos como:
- La longitud de onda del láser.
- La potencia del equipo.
- El modo de funcionamiento (continuo o pulsado).
- El nivel de protección requerido para esa aplicación.
Además, las gafas utilizadas en Europa deben cumplir la norma EN 207, que establece los requisitos de resistencia frente a la radiación láser y el nivel de protección que deben ofrecer.
Por este motivo, nunca deben utilizarse gafas genéricas o no certificadas para el equipo concreto con el que se va a trabajar.
Guantes de protección
Aunque los guantes no protegen frente a la radiación láser, sí resultan imprescindibles para manipular piezas calientes y reducir el riesgo de cortes o pequeñas proyecciones.
La elección dependerá del tipo de pieza y del trabajo realizado, aunque siempre deberán permitir mantener una buena sensibilidad durante la manipulación de la pistola de soldadura.
Ropa de trabajo adecuada
Se recomienda utilizar ropa de trabajo de manga larga fabricada con materiales adecuados para entornos industriales.
Además de proteger frente a pequeñas proyecciones y al contacto accidental con superficies calientes, ayuda a reducir la exposición de la piel durante las operaciones de soldadura.
También es recomendable evitar prendas sueltas que puedan interferir con el trabajo o aumentar el riesgo durante la manipulación de la máquina.
Calzado de seguridad
Como en cualquier proceso industrial, el uso de calzado de seguridad homologado protege frente a la caída de piezas, herramientas o materiales durante el proceso de fabricación.
Aunque no se trata de una protección específica para el láser, forma parte del conjunto de EPIs recomendados en cualquier entorno industrial.
Protección respiratoria
La soldadura láser puede generar humos metálicos cuya composición dependerá del material soldado.
Siempre que exista riesgo de exposición, deberá disponerse de un sistema de extracción adecuado y, cuando la evaluación de riesgos lo determine, utilizar la protección respiratoria correspondiente.
La extracción localizada suele ser la medida más eficaz para reducir la concentración de humos en la zona de trabajo.