La soldadura láser ha revolucionado la industria gracias a su precisión, rapidez y reducido aporte térmico. Sin embargo, a medida que las aplicaciones industriales evolucionan, también lo hacen las necesidades de producción.
Uno de los avances más interesantes es la doble aportación de hilo, un sistema que permite alimentar dos hilos de aportación de forma simultánea durante el proceso de soldadura.
A diferencia de una soldadora láser convencional, donde únicamente se aporta un hilo al baño de fusión, este sistema incrementa la cantidad de material aportado en una sola pasada, permitiendo obtener cordones de soldadura más anchos, un mayor volumen de aporte y una mejor adaptación a determinadas aplicaciones industriales.
Pero... ¿en qué se diferencia realmente de una aportación convencional y cuándo merece la pena utilizar esta tecnología?

















